Olvidaderos
Un día más pienso en la carga que mi familia ausente dice que soy.
En el asilo hay muchos como yo.
Un día más, la misma rutina.
Ahora me levanto, ahora me aseo, ahora como, breve recreo, ahora ceno, a dormir.
Día tras día.
En la agenda, tres instrucciones no escritas:
Marchitarse. Ser olvidado. Desaparecer.


