Todo lo que eres
Eres mi verdad escondida y mi mentira descubierta, mi punto de quiebre en mis horas más lúcidas. Eres mi ilusión de vivir y mi razón de morir. Fuiste, eres y serás. Vienes, te quedas y te vas. Te digo: Magali!, me dices: Joséeee y siempre termino preguntandome: ¿Porqué te amo tanto y de “tontas” maneras?



3 comentarios:
Un viejo relator duerme, apoyado al viejo escritorio de cedro, magullado por los puchos de cigarros que en ella apagaba. Al costado, una vieja máquina de escribir con una hoja amarillenta envuelta en aquel rodillo, golpeada tecla tras tecla, incesantemente a lo largo de muchos años de febril inspiración. Despierta, pregunta: “¿Quien apagó el ordenador?”
María Julia no puede dormir. No, con este cielo estrellado, ni ese brillo lunar que le desgarra el camisón.
- “No quiero dormir sola, esta noche, no!”
Marca su número... no contesta, insiste,… pero nada… es inútil.
Se pasea nerviosa, no soporta nada encima, se desnuda, fuma un pucho.
-“No…esta noche, no!”
-“Rufoooo!!!!... ven sube!”
¿Es mi muerte lo que quieres? ¿Porqué? ¿Será porque tu rencor es más fuerte que tu instinto? ¿O el odio más fuerte que el olvido? ¿O tu venganza más fuerte que tu agonía? ¿Crees que te hago daño? Vamos!… Resiste un poco más!
-“¡A dos puyas! no habrá toro que se las dé de valiente!”
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